Pues sí que tuvimos suerte, pues un minuto más y no se vería nada. Esto de la luz me resulta curioso, en mi caso (miopía), a las 21:30 ya no veía los baches del camino, parecía que todo el carril era liso, de ahí que los últimos kilómetros fuera echando leches. Veremos a ver como lo paso en la 24Doce.
Saludos
PD.: Bajamos por la vereda lateral de la pista del Cortijo Carialfaquín, nos cruzamos con el cortijero y nos recriminó que pasáramos por su finca, argumentaba que es coto de caza y que los animales se asustan y se van del lugar, y que después los cazadores se quejaban

, que por favor tomásemos siempre el carril.