Un truquillo personal que me va muy bien es el siguiente:
- Llenas un tercio del camelback y lo pones en el congelador al menos la noche anterior. Si dispones de un arcón congelador pues mejor, ya que lo puedes meter vertical. Yo lo hago cuando llego de vuelta, enjuagar y guardar en el congelador. Una buena rutinilla... Así se evita, con el frio, el que se pueda formar moho y olores indeseables. La conservación y mantenimiento del camelback es ideal y perfecta.
- El día que vas a hacer la ruta, te encuentras con un bloque de hielo en el fondo del camelback. No tienes más que rellenar los otros dos tercios con agua del grifo y a disponer de agua fresca. Al principio está verdaderamente fria, pero en estos dias de calor y después de 5 horas de bici, he regresado a casa con un trocillo de hielo en el camelback y he disfrutado de agua fresca todo el tiempo. También puedes ir renovando el agua y poder seguir teniendo el bloque de hielo un montón de tiempo.
Eso si, el camelback que tengo está forrado con una funda isotérmica.
Ya me contaréis qué tal os va el invento.
Salu2 y pedal-pedal.
LuisVva.