 En este año, asumía la organización de este evento, el Club Ciclista Almuñecar, creemos que ha supuesto todo un éxito y que han conseguido mejorar las ediciones anteriores e imprimirle un nuevo espíritu a la prueba, el de hermandad, añadido al que ya tenía, el de superación personal. Enhorabuena por la excelente organización. Ver fotos.
| Destino: | Peña Escrita 2007 Almuñecar (04/03/07) | | Salida: | Almuñecar | | Tiempo: | 2h 12’ (Total) 2h 11’ (Efectivo) | | Desnivel: | COTA MINIMA: 7 m COTA MÁXIMA: 1174 m DESNIVEL ACUMULADO 1317 m | | Distancia: | 21,50 km | | Cuenta KM: | Dist: 37,40 Km - Vmed: 13,9 Km/h – Tiempo: 2:40:52 Vmax: 61,00 Km/h | | Track GPS : | Descargar | Resumen de ruta: En este año, asumía la organización de este evento, el Club Ciclista Almuñecar, creemos que ha supuesto todo un éxito y que han conseguido mejorar las ediciones anteriores e imprimirle un nuevo espíritu a la prueba, el de hermandad, añadido al que ya tenía, el de superación personal. Enhorabuena por la excelente organización. La ruta se inició en Almuñecar, dando un agradable paseo por la calles de esta población, respirando la brisa marina y la vida de la gente que se agolpaba en las calles para ver a tanto loco junto. La mayoría no sabía a dónde íbamos por que no se echaban las manos a la cabeza al vernos. Tras salir del pueblo, tomamos una rambla seca, tragando un poco de polvo y dejando a nuestras espaldas el azul horizonte, para enfrentarnos al amenazante perfil de la Sierra de Otivar. Iniciamos la ascensión por un carril que discurre entre campos cargados de aguacates, aquí el grupo de Granabike se dispersa a lo largo de la subida, definiéndose el orden de llegada a la meta, con una curvas muy empinadas y algunas rectas aún más empinadas, dejamos la sombra de los árboles, tras superar la ladera, para llegar hasta la cresta de la montaña. Me pongo un poco de música, me aíslo del exterior, solo quedo yo, la música, la brisa que sube de la costa, el sol, el calor, el impresionante paisaje, los barrancos de vértigo... Llega un respiro en forma de bajada, me paro a ayudar a un compañero que ha pinchado, pero no llevo la cámara de válvula fina que necesita, así que continúo, en breve, ya por asfalto, seguimos la ascensión, se acercan las rampas más duras. Pero de vez en cuando, aún quedan ganas de volverse y observar la grandiosidad del medio que nos rodea, Almuñecar a un lado de la cresta, la vega de Río Verde, los árboles frutales, al otro lado, La Herradura y el azul turquesa de su bahía, un cielo limpio, tan azul como el mar... Noto los colores negros que adornan el casco y el maillot, como queman en mi cabeza y en el cuerpo, la rueda rasga el asfalto en cada pedalada, la mente dice pedalea, pero los demás participantes, se van quedando atrás, más lentos, incluso andando. A algunos tardo hasta cinco minutos en rebasarlos, pero no hay que romper el ritmo... Llegamos hasta la puerta de Parque Jurásico, sólo que en el cartel reza "Peña Escrita", se inician las rampas mas duras, todavía se podía empinar más la cosa, aunque pareciera que esto es imposible, se respira el olor a embrague quemado de los coches que pasan y de vez en cuando, el cuerpo pide zigzaguear un poco para aliviar la inclinación. Bajo la atenta mirada de un lobo blanco, sigo escalando, veo la meta en lo alto de la montaña, se que me separa muy poca distancia, pero aún mucho desnivel. Quedan pocas curvas, bajo piñones en cada una, escalo y supero la variante, para volverme a sentar, queda muy poco... mi amigo Pablo, espera feliz de verme llegar, "Ánimo, te falta muy poco", mientras hace una foto, la cara de esfuerzo que llevo debe de ser de premio! Tras la última curva, un llano de cincuenta metros, invita a subir el plato, por primera vez en un buen puñado de kilómetros, bajar piñones y subir el ritmo hasta cruzar el arco de meta. Arriba me espera Manu, llegó hace menos de diez minutos, muy satisfecho de la ruta que ha planteado y de haber disfrutado a tope del día. Una familia que anda por allí en una cabaña, me invita amablemente a un rico Mojito Cubano, que me sienta.... de lujo... En breve, aterriza Javi Martín, contentísimo por el resultado, mucho tiempo en dique seco, pero las piernas les siguen respondiendo muy bien, tanto a reservado, que se ha quedado con ganas de más. En un rato, Antonio Galvez, aparece con una cara de satisfacción increíble, pensando que no ha hecho nada más duro en la vida... que estas rampas, son incompatibles con una rueda. Zarcos no tarda mucho en llegar, gesto de cansado, pero feliz de haber llegado, ha sufrido la subida, ha probado a caminar, a pedalear, pero al final ha logrado alcanzar la meta. Al poco tiempo se divisa el maillot rojo de Menchu en el fondo de la recta, animada a la llegada por todos los presentes, es la única mujer y ha vuelto a demostrar que la bici no es cosa de hombres, sino de espíritu, de fuerza, de mentalidad, de energía, de entrega, de ganas, de compañerismo, de batir las metas, físicas y mentales preestablecidas, de romper con los estereotipos, el deporte es del ser humano, cuando entiendes que la victoria no es vencer al contrario sino a uno mismo, verás que cada día ganas más de lo que crees, hoy es una lección que todos nos llevamos aprendida, al superar esta gran ascensión. Un poco más tarde, llegará el último de la expedición Granabike, Samuel, en la cara, se define el sufrimiento que ha pasado, pero la satisfacción que supone saberse en la meta, bienvenido al espíritu de Peña Escrita. Descendemos hasta la zona recreativa, donde dejamos nuestras monturas, recogemos los habituales regalos por participar y disfrutamos de una merecida recompensa, la segunda paella gigante del fin de semana, nos va a salir cara de chinos de tanto arroz. Estaba muy buena. Comimos en un precioso mirador, al solecito, ligando moreno albañil, disfrutando de las vistas de la montaña, de los cortados y barrancos, del mar al fondo y de los pueblos blancos. Tras la comida, la hora del sorteo de regalos, Menchu pilló unas gafas-cámara que fueron el cachondeo del resto del sorteo y su precioso trofeo por ser la primera y única mujer, muchos entraron después que ella, muchos ni la vieron, así que se enteraron de que había subido hasta allí cuando la vieron sobre el podium, la segunda vez que se sube en dos días. Tras finalizar la entrega de premios, tocaba realizar la "añep atircse", es decir, Peña Escrita, pero al revés, para abajo. Aquí me di un homenaje, junto a Javi Martín realizando la bajada en poco más de veinte minutos, sacándole el máximo partido a cada rampa, apurando en cada curva y acabando en la rambla a plato y a una media de 40, para aterrizar en Almuñecar. Tendrían que tomar los tiempos de la bajada, si es así, de premio nos ponen una rotonda en el pueblo... Tras la ruta, un buen baño en la fresquita y salada agua del mar, que sentó de cine, cristalina, como siempre en invierno, invitaba a nadar un poco y a bucear buscando peces. Me dejó como nuevo. Así que tras un fin de semana muy intenso, me quedo con muchas sensaciones, experiencias y buenos momentos grabados en la retina. Muchas gracias a todos, por hacerme disfrutar de unos días tan agradables, un placer compartir con vosotros de estas inolvidables rutas. Perfil de la ruta  Perfil 2 de la ruta  | PUNTO DE PASO | HORA | DIFERENCIA | DISTANCIA | ALTURA | | Almuñecar | 10:35 | . | . | 16 | | Peña Escrita | 12:48 | 2:13 | 21,50 | 1165 | Mapa de la ruta  Ortofoto 1  Ortofoto 2  Ortofoto 3  Ortofoto 4  Ortofoto 5  Ortofoto 6  Autor: Ramon A. Serrano
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